Cada 4 años repetimos nuestros rituales. No es superstición, es respeto por la cábala. Porque la gloria también se construye con lo que no se ve. Como argentinos, entendemos que la suerte no se deja librada al azar. Sabemos que si algo funciona, no se toca: se repite. Porque al final, el destino no es solo lo que pasa. Es lo que nosotros y nuestra creencia, hacemos que pase. Por eso, otra vez y siempre: ELIJO CREER.